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Odontología Preventiva

Hay un dicho que defiende aquello de “más vale prevenir que curar”. La odontología no es una excepción, y existe una rama específica llamada odontología preventiva que consiste en estudiar y conocer el medio bucal y sus intervenciones microbiológicas e inmunológicas para prevenir las enfermedades.

Y el siguiente paso es el diagnóstico precoz. Sólo así se consigue atajar la aparición de las diferentes enfermedades que destruyen las estructuras bucodentarias. Las clínicas certificadas con el Sello de Calidad DentalQuality® abogan por las dos premisas: prevención y diagnóstico precoz.

Preguntas frecuentes
Son muchos los beneficios que proporciona una buena higiene bucal. Entre estos beneficios se encuentra, sobre todo, mantener los dientes y las encías sanos con lo que esto supone: evitar problemas de inflamación, infecciones o sangrado. La pérdida de los dientes es una de las peores consecuencias que se desprenden de un mal hábito en la higiene bucal.
Lo ideal es cepillarse los dientes después de cada comida, aunque es evidente que los hábitos actuales en ocasiones no lo permiten. En estos casos es necesario lavarse los dientes por la mañana y por la noche durante 2 o 3 minutos utilizando para ello una pasta o un gel dentífrico.
No, en absoluto; es más, es necesario lavar los dientes también por la cara interna, puesto que aunque no se vea se encuentra igual o más sucia que la externa, así como por la superficie de masticación.
La parte externa de los dientes debe cepillarse con suavidad con un movimiento rotatorio en sentido vertical, desde la encía hasta el extremo opuesto del diente. La cara interna de los dientes se cepilla también con movimientos de arriba abajo, tanto en los dientes posteriores como en los anteriores. Por último, la superficie de masticación se cepilla con movimientos suaves laterales. En cualquier caso, el cepillo debe estar limpio y en buen estado.
Sí, es necesario pasar el cepillo por las encías realizando un suave masaje en pequeños círculos. No debemos olvidarnos también de cepillar suavemente la superficie de la lengua; de esta forma nos aseguramos de acabar con las bacterias que pueden producir el mal aliento.
No, el hilo dental debe pasarse entre los dientes una vez finalizado el cepillado con el fin de eliminar los restos a los que el cepillo no llega. Utilizar el hilo dental forma parte del proceso para conseguir una correcta higiene bucal.
Sí. De hecho, los especialistas recomiendan enjuagar la boca con un colutorio mejor que con agua durante 30-60 segundos. Es muy importante mantener el colutorio en la boca realizando movimientos bucales que lo ayuden a llegar a todos los rincones y filtrarse entre los dientes.
Sobre todo y lógicamente, una vez ha terminado el cepillado y el enjuague con el colutorio. Las curas de afectaciones específicas deben realizarse siempre con la boca limpia con un gel o un spray.
No. Las visitas al dentista deben realizarse al menos una vez al año, puesto que él es quien efectúa la revisión de la boca, así como una higiene bucal completa. Aunque en casa se sigan todos los consejos indicados, la limpieza que se realiza en la consulta siempre es la óptima.