¿Qué son y cómo funcionan las prótesis fijas?

¿Qué son y cómo funcionan las prótesis fijas?

Cuando el paciente necesita recuperar su dentadura por la falta de determinadas piezas puede recurrir a las llamadas prótesis dentales que pueden ser de dos tipos: fijas o removibles. En el post de hoy se hablará de las primeras, las prótesis fijas, que como su nombre indica, se trata de una prótesis que, una vez colocada en la boca, ya no puede retirarse por el paciente, funcionando de alguna manera como los dientes naturales. Para entenderse mejor, la prótesis viene a ser una funda que se coloca sobre el diente natural previamente tallado para un mejor ajuste. En el caso de ausencia de piezas, las prótesis se sujetan a los dientes naturales “vecinos” creando una especie de puente dental.

La fijación de las prótesis se realiza mediante un cemento dental en el caso de hacerse sobre la pieza de origen del paciente. Este material cuando se endurece ya no puede moverse, de forma que, en caso de precisar la extracción de la prótesis, el odontólogo debería cortar el puente o la corona para no dañar el diente propio que se sitúa debajo. En el caso de que la prótesis se coloque sobre un implante, se utiliza tanto el cemento dental como un sistema de atornillado que el dentista puede retirar una vez al año para proceder a limpiar la prótesis, la encía y la cabeza del implante. La decisión de un sistema de fijación u otro la determina el profesional tras estudiar la morfología de la boca del paciente, teniendo en cuenta que la principal condición a tener en cuenta es el espacio disponible, siendo la cementada la que necesita más.

En comparación con la prótesis removible, la fija resulta más cómoda, se tolera mejor y causa menos problemas a la larga, si bien es cierto que no todos los pacientes son válidos para este tratamiento y, además, es más costosa que la otra. En cualquier caso, llevar una prótesis fija permite una masticación prácticamente natural, el habla no sufre en absoluto y la estética de la dentadura resulta impecable. Los primeros días el paciente debe adaptarse a ella, procurando cerrar la boca y masticar con cuidado para no morderse pero al poco tiempo se olvidará que las lleva.

Al tratarse de fundas fijas que no pueden retirarse de la boca por el propio paciente, la higiene dental diaria es fundamental, así como las visitas regulares al dentista para su control. Después de cada comida es básica la limpieza de los dientes, sobre todo antes de acostarse, utilizándose una pasta dentífrica fluorada pero no de alta concentración en flúor, ya que puede dañar la cerámica de la prótesis, y con especial incidencia entre los puentes o dientes y la encía.