¿Qué pasa si no se trata una caries?

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¿Qué pasa si no se trata una caries?

Una caries, todo el mundo sabe qué es y sabe cómo identificarla…, o al menos eso creemos. Porque no siempre se reconoce como tal tan fácilmente o porque puede estar en algún rincón del diente que nosotros no visualizamos a simple vista. En cualquier caso, para eso son tan importantes las revisiones regulares con el odontólogo, para que pueda controlar que todo está correcto en nuestra boca y no haya ninguna sorpresa llamada caries.

La caries consiste en la destrucción de los tejidos del diente a consecuencia de la desmineralización que causan los ácidos generados por la placa bacteriana. Explicado de otra manera: la saliva, las bacterias y los restos de comida que a diario se mueven por el interior de nuestra boca van creando dicha placa que, si no se elimina cada cierto tiempo, acaba por afectar el esmalte y, a continuación, empieza el ataque de los tejidos del diente. A este resultado se le llama caries y si no se trata, acaba profundizando cada vez más en la pieza dentaria.

Llegado a este punto cabe destacar que cuando la caries empieza su proceso, es indolora, por lo que la persona puede no darse ni cuenta de ella (salvo que vaya al dentista). El siguiente paso en el avance de la caries es cuando ataca la dentina y ahí sí que ya se hace evidente el malestar, pero si lo atajamos con algún medicamento que amortigüe el dolor, haremos eso, amortiguarlo sólo, pero no frenamos el avance de la caries. Y ésta acabará por destruir la dentina y alcanzar la pulpa dentaria que es donde están los vasos sanguíneos y los nervios del diente. En este punto ya se puede hablar de infección y el dolor es muy agudo y entonces se da la típica situación de llamar urgentemente al dentista para pedir hora lo antes posible. Pero aún podría darse el caso que, si no se toman las medidas necesarias y el proceso de caries sigue avanzando, ésta alcance el tejido que rodea el diente, es decir, los ligamentos periodontales, el hueso y la encía, pudiéndose crear un absceso dental que es mucho más doloroso que un dolor de muelas habitual con el posible riesgo incluso de desprendimiento de la pieza dentaria.

Así pues, conociendo ya el proceso que sigue una caries si no se trata y las consecuencias que puede tener, es fundamental hacerse una auto-revisión frente al espejo de forma habitual y si se ven unas pequeñas manchas blancas en el diente, son señal del inicio de una caries. No siempre son fáciles de reconocer, de ahí que la mejor recomendación es la visita al dentista, mínimo, una vez al año.