¿Qué es el irrigador dental?

¿Qué es el irrigador dental?

El irrigador dental es un aparato eléctrico que aplica un chorro de agua a presión a tus dientes para eliminar la placa dental y los restos de comida que se acumulan entre los dientes, alrededor del margen de las encías y en las bolsas periodontales.

El irrigador dental puede sustituir el hilo dental

Los irrigadores dentales se inventaron para ser una alternativa al hilo dental, ya que muchas personas tenían dificultades a la hora de utilizarlo, especialmente en los dientes posteriores de la boca. Esto hacía que mucha gente dejara de lado su limpieza interdental y aumentara el riesgo de sufrir caries dentales, enfermedad periodontal y mal aliento.

Cualquier persona puede beneficiarse de la comodidad del irrigador dental. Además, este sistema de limpieza interdental es especialmente útil para las personas que llevan ortodoncia, coronas o puentes dentales.

Beneficios del irrigador dental

El irrigador dental presenta dos beneficios principales:

  1. En primer lugar, este aparato permite limpiar los dientes de manera fácil y efectiva mediante la aplicación de agua a presión en todos los espacios recónditos de entre los dientes. Esto es gracias al diseño ergonómico del mango del irrigador y del ángulo que tiene de su boquilla. Basta con 60 segundos de utilización para conseguir una buena limpieza interdental.
  2. En segundo lugar, hay estudios que demuestran que al combinar el uso del irrigador con el cepillo de dientes, remueves un 99% más de placa que si solo utilizas el cepillo. También aumenta en un 93% la salud de las encías y ayuda a reducir la gingivitis y la acumulación de placa tras 2-3 semanas de uso.

El irrigador dental utiliza una pequeña bomba de agua que envía los chorros de agua a través de una punta de plástico.

La potencia del agua

Aunque el chorro de agua no provoca ningún dolor ni molestia, tiene una acción potente y selectiva que permite llegar a las zonas menos accesibles de la sonrisa. De este modo, la presión que aplica la corriente de agua elimina la placa y los restos de comida.

El irrigador dental utiliza una pequeña bomba de agua que envía los chorros de agua a través de una punta de plástico. El pequeño diámetro de esta salida, hace que el chorro tenga una gran potencia que permite barrer los dientes al mismo tiempo que estimula a las encías.

Así pues, el irrigador dental es una herramienta más para conseguir una perfecta limpieza interdental. Combinar el cepillado dental 2-3 veces al día con el uso del irrigador por la noche, nos ayudará a tener unos dientes y encías sanos.

Consulta al dentista de tu clínica con el sello DentalQuality® sobre la posibilidad de usar el irrigador dental.