Mitos sobre el blanqueamiento dental

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Mitos sobre el blanqueamiento dental

Hace ya algunas semanas hablamos con todo detalle del blanqueamiento dental como uno de los tratamientos más demandados y extendidos entre los pacientes por cuanto representa en la sociedad una sonrisa reluciente y sana. De hecho, los dientes es uno de los elementos más atractivos de la boca -sino el que más- y por ello el objetivo es poderlos lucir con la máxima perfección, lo que significa mostrarlos lo más blancos posibles dentro de una tonalidad natural.

En sí, el procedimiento de blanqueamiento parece sencillo y rápido, pero no lo es y siempre se recomienda que lo realice un médico formado y en un centro dental homologado para ello. El tratamiento consiste en eliminar del esmalte por medio de sustancias químicas todas aquellas partículas que alteran su color original debido a las rutinas diarias, básicamente relacionadas con el consumo de determinados alimentos y bebidas.

Sobra decir que existen en el mercado infinidad de pastas dentífricas, geles y productos que presumen de conseguir este efecto blanqueante en nuestros dientes que, muchas veces, no lo consiguen o, lo que es peor, resultan poco recomendables para la salud dental.

A partir de ahí existe todo un universo de mitos y falsas verdades en torno al tema del blanqueamiento dental, como aquellos que dicen que provoca sensibilidad dental severa y crónica, o aquel otro que afirma que desgastan el esmalte, o incluso que aseguran que dicho tratamiento dura apenas unos meses. Ninguno de ellos es cierto. La sensibilidad dental, en el caso de producirse, sólo sucede durante los días de tratamiento y luego desaparece conforme pasa el tiempo. La duración de un tratamiento realizado por un dentista podría decirse que es permanente, el problema es que el diente se mancha nuevamente debido a lo que consumimos, de ahí que para mantener al máximo el efecto se ha de procurar una higiene dental diaria con una pasta adecuada que lo refuerce y, cada cierto tiempo y según opine el doctor, se procede a realizar un nuevo tratamiento. Tampoco el blanqueamiento realizado en una clínica dental tiene efectos secundarios; sí los tienen algunos de esos productos de venta en tiendas que pueden llegar a irritar las encías y erosionar el esmalte.

Tanto el tipo de blanqueamiento como el producto empleado varía en función de la aplicación realizada, siendo las diversas opciones: clínico (gel sobre dientes), ambulatorio (con férulas personalizadas), combinado de ambos, o blanqueamiento interno en el caso de haberse oscurecido el diente por una endodoncia.

Hay que insistir en la importancia de realizar el blanqueamiento dental de la mano de un profesional y en una clínica dental si realmente se quiere obtener el resultado deseado y con las garantías de salud adecuadas. Hay que destacar que los productos realmente válidos no se encuentran al alcance de cualquier comercio ni centro estético.