Las consecuencias de morderse las uñas

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Las consecuencias de morderse las uñas

Morderse las uñas – un hábito conocido médicamente como onicofagia – es claramente frecuente y puede afectar a personas de todas las edades. Existen muchas teorías que asocian esta costumbre a múltiples causas, pero la mayoría coinciden en que la más común es el estrés, o bien que se trata de un gesto que se conserva desde la infancia. De hecho, estudios recientes sugieren que el 30% de los niños, el 45% de los adolescentes, el 25% de los adultos jóvenes y el 5% de los adultos mayores se muerden las uñas. Los efectos estéticos son obvios, pero aquellos que atentan contra la salud pasan más desapercibidos. Y es que no sólo tienen consecuencias a nivel general, sino que afectan particularmente a los dientes. ¿Cuáles son las consecuencias dentales de morderse las uñas?

Los problemas en los dientes son verdaderamente frecuentes entre aquellos pacientes que están aferrados a este hábito. Las afectaciones en la boca se pueden resumir en:

  • La arcada, las encías y el paladar se deforman debido al gesto repetitivo de morderse las uñas.
  • Existen más probabilidades de dañar el tejido gingival, algo que favorece la generación de inflamaciones y motiva el desarrollo de la enfermedad de las encías.
  • Un paciente que se muerde las uñas es propenso a sufrir infecciones bacterianas como aftas y herpes orales.
  • Es posible que aumente el número de caries dentales.

Además de las consecuencias anteriores, el hábito puede perjudicar especialmente a aquellas personas que llevan empastes o fundas dentales. Estos tratamientos estéticos (como las carillas de porcelana o de composite) son especialmente sensibles a un exceso de fuerza y, por ello, pueden sufrir desperfectos. ¿Qué puede ocurrir?

  • La carilla de porcelana puede descementarse. Si no ha sufrido ningún daño, el dentista podrá volver a cementarla. Sin embargo, el episodio se repetirá si el paciente sigue mordiéndose las uñas.
  • Fractura de la carilla de porcelana, que habría que volver a fabricar. Además del coste del tratamiento, la estética de los dientes se vería de nuevo afectada.
  • Las coronas de porcelana y los empastes de composite también puede fracturarse.

Se trata de un hábito verdaderamente frecuente, y las clínicas con sello de calidad DentalQuality® ponen especial hincapié en ayudar a los pacientes. El hecho de morderse las uñas afecta la salud de los dientes, como también la estética de la boca. Tanto por razones funcionales como estéticas, lo mejor es persuadir al paciente desde la infancia para que progresivamente vaya abandonando el hábito.