Cuidar los implantes dentales, garantía de futuro

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Cuidar los implantes dentales, garantía de futuro

Los implantes dentales han supuesto toda una revolución en el mundo de la odontología. Y no sólo a nivel técnico, sino también a nivel de resultados. Los pacientes que han seguido un tratamiento implantológico han podido combatir la pérdida de dientes de forma efectiva y sin ningún problema. Estas piezas de titanio se han colocado en miles de casos alrededor del mundo, y han superado la demanda de aquellas técnicas más conservadoras y menos perfeccionadas, como las prótesis dentales removibles. El principal objetivo de los implantes dentales es conseguir una sonrisa estética durante toda la vida, pero eso no será posible si el paciente no se responsabiliza de sus nuevos dientes. ¿Cómo cuidar los implantes dentales?

Programa de mantenimiento

Los profesionales de las clínicas DentalQuality® consideran que el programa de mantenimiento de los implantes dentales tiene dos pilares:

  1. Una higiene oral correcta en el domicilio: que el paciente sepa cómo limpiar su nueva sonrisa es crucial para determinar su duración. Por lo general, la higiene oral suele ser la misma que la que se llevaría a cabo con dientes naturales, pero mucho más constante y profunda. Es recomendable utilizar un cepillo de dientes blando o un cepillo eléctrico para limpiarse la boca. Los cepillos interdentales también son una buena ayuda, puesto que permiten limpiar entre encía e implantes en más profundidad. Las sedas y cintas dentales y los enjuagues bucales son sistemas auxiliares que evitan cualquier problema en los implantes.
  2. Las visitas periódicas a la clínica dental: además de la higiene oral en casa, es preciso que el paciente programe citas de mantenimiento con su dentista o higienista. El profesional podrá remover la placa dental acumulada, pulir la superficie de la corona y revisar los tejidos de alrededor de los implantes. Estos exámenes se realizan con diferentes materiales: curetas de plástico o titanio, irrigadores bucales, sedas y cintas dentales y cepillos interproximales. Estos utensilios permiten al higienista llevar a cabo un programa de mantenimiento constante y ofrecer al paciente garantías de duración de los implantes.

Al igual que los dientes naturales, la acumulación de placa bacteriana y sarro puede provocar problemas graves en los implantes. La periimplantitis es, como la periodontitis en dientes naturales, una inflamación de los tejidos blandos que rodean el implante. De no tratarse, puede incluso causar la destrucción del tejido óseo de soporte del implante. La mejor forma de prevenir enfermedades de este tipo, que nos llevarían al fracaso del tratamiento, es cuidar de la nueva sonrisa.