¿Cómo nos afecta la halitosis?

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¿Cómo nos afecta la halitosis?

La halitosis es el término médico que los dentistas utilizamos comúnmente para referirnos al mal aliento. Como hemos mencionado en muchas ocasiones, esta afección puede ser el resultado de una pobre higiene oral o bien un signo de otros problemas dentales mucho más severos. La halitosis también podría ser causada por el tipo de alimentación que sigue el paciente y otros malos hábitos, como el tabaquismo o el alcoholismo. Pero, ¿cómo afecta realmente el mal aliento? ¿qué enfermedades están asociadas al mismo? ¿qué podemos hacer para prevenirlo?

Más de 80 millones de personas sufren halitosis crónica. Muy a menudo, los pacientes que padecen mal aliento no se dan cuenta de ello hasta que los demás, amigos o familiares normalmente, no les informan. La gente que está a nuestro alrededor, con la que mantenemos conversaciones a diario, son las que más sufren de nuestro mal aliento. De no tratarse, esta condición puede ocasionar verdaderos problemas psicológicos, inseguridades e incomodidad al paciente. Taparse la boca constantemente, evitar hablar, mascar chicle de forma constante…

Pero lo más grave de la halitosis (crónica o persistente) es que puede estar asociada a enfermedades más severas, como la gingivitis o la periodontitis. La enfermedad de las encías (gingivitis) es, principalmente, una inflamación grave de las encías: se enrojecen, se hinchan y sangran fácilmente, sobre todo durante el cepillado dental. De no tratarse, la gingivitis puede desarrollarse en periodontitis, cuando las encías se alejan de los dientes y forman espacios o bolsas que se infectan. Esta enfermedad puede incluso causar la pérdida de piezas dentales.

Además de la enfermedad de las encías, la halitosis podría ser una consecuencia de la caries dental, de otras infecciones bucales o bien de tratamientos de restauración incorrectamente resueltos. Asimismo, también podría ser resultado del síndrome de la boca seca (conocido médicamente como xerostomía). La saliva es necesaria para limpiar constantemente la cavidad bucal, neutralizar los ácidos producidos por la placa y eliminar células muertas que se acumulan en la lengua, las encías y el interior de las mejillas. La inexistencia de flujo salival deja que las células se descompongan en la boca y causan mal aliento.

En general son muchas las enfermedades que pueden causar halitosis: neumonía, bronquitis, sinusitis, diabetes … Por ello, las clínicas con el sello de calidad DentalQuality® recomiendan programar una visita en la clínica dental si el paciente o las personas de su alrededor detectan mal aliento persistente.