Causas y consecuencias del bruxismo

Causas y consecuencias del bruxismo

Hoy queremos hablar del bruxismo, una patología que padecen numerosas personas en todo el mundo, y aunque es difícil de diagnosticar porque mayormente se sufre durante el sueño, bien es cierto que su tratamiento es bastante sencillo de aplicar y, con ello, solucionar el problema del paciente.

El bruxismo consiste en apretar y hacer rechinar los dientes generando un desgaste mandibular considerable que puede llevar a provocar dolor de cabeza, de oídos y, por supuesto, de mandíbulas debido a la presión ejercida tanto sobre los músculos como en los tejidos faciales. Esta patología la pueden tener personas de todas las edades, incluyendo los niños, y en general se sufre de noche, durante el sueño y, por tanto, de forma inconsciente. Lo más característico es el sonido que se hace al apretar los dientes generando un desgaste en el esmalte importante, además de otras consecuencias graves en la dentadura, sin olvidar el dolor que suele provocar en todo el contorno facial.

En el caso de reconocer estos signos es importante acudir al odontólogo para que diagnostique o descarte un posible bruxismo y si se da el primer caso aplique el tratamiento adecuado que suele ser un aparato interoclusal de plástico adaptado a la dentadura de cada paciente que lo que hace es evitar la colisión entre los dientes durante la noche y así acabar con el desgaste y el dolor. El especialista, en dicha visita de diagnóstico, también detectará cierta sensibilidad dental asociada al bruxismo e incluso si los músculos faciales están cansados debido a la tensión nocturna. Otra revisión que realizará será la del esmalte dental centrada en su desgaste, así como el número de dientes que participan de esta oclusión nocturna.

El bruxismo suele estar ligado a alteraciones o trastornos nerviosos entre los que se destaca el estrés, la ansiedad, el insomnio, etc. También puede asociarse al consumo de drogas u otras sustancias adictivas. Bien es cierto que puede sufrirse de forma temporal, debido a que dicho trastorno sea producido por un hecho puntual (tensión laboral, la pérdida de un familiar, etc.). Y aunque su tratamiento a través del protector bucal no resulte 100% efectivo, sí se pueden paliar las consecuencias más graves que tienen que ver con el desgaste de la dentadura en primer lugar y, a partir de ahí, con un cuadro de dolor que afecta a cabeza, cervicales, oídos…

Otra de las consecuencias de quien sufre de bruxismo es el malestar con el que se despierta por las mañanas. Una mala cara acompañada de una sensación extraña de no haber descansado bien son otras alarmas a estudiar.

Como siempre, la revisión periódica del odontólogo podrá prever esta patología y aplicar la solución a tiempo, evitándose en el paciente todas estas molestias que afectan a su día a día.